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Tantra: El arte de la sexualidad sagrada

Marta Hernando
Monitora de Educación Sexual
con perspectiva de género

El Tantra está de moda. En las últimas décadas ha habido un despertar en Occidente de esta corriente, podemos encontrar un sin fin de cursos, retiros, libros, gurús… etc, hablando del tema. Pero ¿sabemos en realidad qué es el Tantra? ¿cuáles son sus orígenes? ¿cuál es su intención? Vamos a empezar por el principio.

Historia del Tantra

Fechar los orígenes del Tantra de manera concreta es una tarea imposible. A través de varias investigaciones podemos decir que encontramos el origen en las civilizaciones paleolíticas y neolíticas que rendían culto a la Diosa Madre, y donde se utilizaba el sexo como una manera de alcanzar e invocar lo divino. Estos ritos pretendían entre otras cosas potenciar las cosechas y generar equilibrio y armonía en las comunidades y eran conocidos como los festivales de la primavera. Más tarde, durante la Antigüedad, estos ritos pasan a adquirir el nombre de Hieros Gamos (Matrimonio Sagrado). 

Uno de los lugares en los que esas tradiciones tántricas perduraron a pesar de los cambios evolutivos fue en India. El rastro nos lleva hasta la antigua civilización del valle del Indo hace unos cinco mil años, donde se encontraron los primeros escritos tántricos. Sin embargo, con la llegada de los invasores indoarios alrededor del segundo milenio a.C. dicho culto empieza a perderse y a ser enseñado en secreto a unes poques. 

Es a partir del siglo IV cuando el Tantra experimenta un nuevo resurgir y a partir del siglo VIII se introduce el budismo tántrico en el Tíbet y el Tantra se extiende hasta China, Indonesia, India y Japón. 

Llegamos así al siglo IX, uno de las épocas de mayor esplendor. Esto podemos verlo a través de los templos de Khajuraho (que siguen en pie hoy en día), de las yoginis Chaunshat, del templo de Konarak y de los textos que empiezan a aparecer a partir del siglo X tanto hinduístas como budistas.

En el siglo XIII atraviesa un nuevo declive con las invasiones islámicas y mongoles y de nuevo el Tantra queda oculto, hasta que en el siglo XX Osho actualiza las enseñanzas y las adapta a la sociedad contemporánea y sobre todo a la  occidental. 

¿Pero y qué es el Tantra?

El Tantra es una manera de ver la vida, es un camino de crecimiento espiritual, es muchas cosas a la vez, pero es importante aclarar que no se trata ni de una religión ni de una filosofía, sino que precisamente se trata de todo lo contrario, y aboga por romper las cadenas que nos unen a ciertos dogmas o políticas que restringen nuestra libertad de pensamiento como seres humanos. 

La palabra Tantra tiene muchos significados, secreto, técnica, pero el más extendido es camino. Sus enseñanzas se fundamentan en que todo en esta vida es sagrado, sagrado en el sentido de que cualquier experiencia, cualquier dificultad, puede ser una oportunidad de aprendizaje. 

Acepta lo que eres. Esta es la nota básica: la aceptación total. Y solo mediante la aceptación total puedes crecer. El libro de los secretos. Osho. 

Esta frase no se trata de una afirmación simplista, o un hermoso mensaje       new-age, sino de una profunda invitación a amarnos incondicional e íntegramente por ser quien somos, con nuestras virtudes y nuestros defectos, como un paso hacia la transformación de aquello que no nos gusta o no nos hace felices a través de la plena responsabilidad. Y esto, es sumamente importante, pues el Tantra defiende la impecabilidad como persona, lo que comúnmente solemos conocer como no hagas lo que no quieras que te hagan

Por otro lado, es conocido como el camino de lo relajado ya que nos invita a dejar la lucha y los juicios de la mente para entrar en la calma. Nos invita a salir de las neurosis, de la vorágine y el estrés del día a día, tomándonos tiempo para observar nuestros pensamientos, porque su gran herramienta es la meditación, pero no solo la meditación contemplativa, que también, sino llevar la actitud meditativa a todos los ámbitos de nuestra vida. Ver que nos ocurre a nivel emocional, sensitivo, mental y físico en cada una de nuestras experiencias diarias, desde el trabajo, la alimentación, el deporte, y por supuesto, la sexualidad. 

Tantra y sexualidad

Al llevar al acto sexual la atención meditativa, combinada con el amor, emprendemos la exploración más profunda que es posible realizar en este planeta: la exploración entre la vida y la muerte. El sexo puede conducir al nacimiento, y todo lo que nace tiene que morir. Dentro del sexo se encierran todos los secretos de la vida y la muerte, que se desvelan al abordar el sexo con atención meditativa y amorosa. Esto es el arte y la ciencia del Tantra. Amor tántrico. Ma Ananda Sarita y Swami Anand Geho.

Lo primero que creo que es importante aclarar es la danza entre Tantra y sexualidad. El tantra se fundamenta en el goce, en el autoconocimiento y el crecimiento personal a través del disfrute, en eso que sentimos cuando podemos estar relajades disfrutando de algo que nos gusta hacer, ya sea tomarnos un zumo de frutas mientras tomamos el sol, ya sea estar teniendo una práctica sexual. Para el Tantra una experiencia no tiene más peso que la otra, sino que en ambas podemos aprender a disfrutar y disfrutarnos. 

¿Entonces porque Tantra y sexualidad se unen?

Porque el Tantra entiende las prácticas sexuales como un camino de placer, y lo utiliza como una de sus grandes herramientas. Y por otro lado y no menos importante, porque el Tantra cree que la manera en la que practicamos y vivimos nuestra sexualidad es un gran reflejo de nuestro propio interior, si nos permitimos recibir placer, si solo nos centramos en la otra persona, si nos juzgamos al hacer el amor con nosotres mismes… es ahí donde el Tantra trabaja, en usar nuestra manera de transitar la sexualidad como una herramienta de autoconocimiento y sanación de aquellos introyectos que podamos tener que nos alejan de amarnos por ser quienes somos. 

Pero para llegar a todo eso, primero hay que hacer un camino, y muchas veces esto es de lo que no se habla. El tantra es un camino de ver quien eres TU, de ver tus miserias y tus cosas hermosas, y decidir que hacer con ellas, es un proceso para dejar de proyectar en nuestrxs amantes o parejas (y también amigxs, familiares…) tus carencias y hacerte responsable de ti misme, es un espacio para llevar a la práctica el amor incondicional, primero siempre hacia a ti, para así poder amar y respetar a les demás. 

Es decir, el Tantra se basa en el autoconocimiento, en la meditación, y se sirve de todos los placeres de la vida para ello. 

Alguna de las bases del Tantra

  1. Escuchar, respetar y expresar. 

Esta es una de las grandes herramientas del Tantra: escuchar tus emociones, respetarlas y expresarlas. Si lo llevamos al terreno sexual, se traduce en darnos permiso para escuchar y expresar como nos sentimos en el momento y no dejarnos llevar por los condicionamientos aprendidos; así como aprender que nos gusta y que no, y poderlo transmitir. Aprender a poner y a aceptar límites es una de sus premisas. 

  1. Respirar, estar en el momento presente. 

La respiración abdominal es una de las claves para cualquier momento tántrico (también el de beberte el zumo), respirar con el abdomen nos hace adquirir más consciencia corporal y por lo tanto emocional, aprendiendo así a disfrutar de lo que está sucediendo, como por ejemplo, una simple caricia. 

  1. La adoración al cuerpo.

Todos los cuerpos son perfectos y sagrados tal y como son, no hay juicios, no hay autodestrucción, no hay comparación con nadie… El cuerpo es para el Tantra un templo sagrado al que hay que aprender a adorar con consciencia.

  1. No hay objetivos.

Lo importante es aprender a disfrutar el camino. Si trasladamos esto a la sexualidad, lo traducimos en dejar de poner el foco en el orgasmo como único objetivo de la práctica sexual, así como de la penetración como la única vía. El Tantra está fundamentado en los cinco sentidos, los masajes, las danzas, las caricias, los alimentos, todo ello es fuente de disfrute, de ahí que una sesión tántrica puede durar todo lo que te apetezca. Los orgasmos son bienvenidos, pero no hay ansiedad porque lleguen.

  1. La atmósfera.

Dado que el Tantra vive el cuerpo como templo sagrado al que hay que adorar, la práctica sexual tiene que ser consecuente. Esto no quiere decir que tengamos que montar algo extremado, sino que quizá nos apetece encender una vela, poner un incienso, darnos una ducha, algo que sencillamente nos haga entrar en otro estado ya sea a solas o con nuestrx amante. 

  1. La confianza y la vulnerabilidad.

Esto es otra de las grandes herramientas, la confianza en nuestra propia integridad y en la de la persona con la que estamos manteniendo el encuentro. Poner consciencia de con quien estamos intercambiando nuestro cuerpo y nuestro placer, independientemente de que sea una noche o varias. No se trata de conocer en profundidad a la persona, sino de escuchar cómo nos hace sentir y que nos transmite. 

  1. El después. 

Otro de los puntos claves, observar el después de la práctica sexual es muy importante, pues ahí, encontrarás mucha información sobre ti. Si te sientes bien, si sientes que has ido más allá de donde te hubiese gustado, si has encontrado algo nuevo que no sabías… todo eso son reflexiones importantes de observación. 

Entonces, ¿el tantra es para todo el mundo? 

Si y no. Sí, porque el tantra no juzga a nadie, da igual la orientación, el género, la identidad, la manera de vivir la sexualidad… recordemos que como he señalado antes, el Tantra tan solo quiere que te aceptes tal y como eres en el momento. Y no, porque exige ponerle consciencia a lo que hacemos, y eso a veces no es fácil o no a todo el mundo le apetece. 

Conclusiones

Como hemos visto el Tantra nos invita a una manera de experimentar la vida, desde la responsabilidad, el disfrute, la conexión con nuestras emociones, y la actitud meditativa, trasladando todas estas dimensiones a nuestra forma de vivir la sexualidad. 

¿Y es esto lo que actualmente podemos encontrar en el mercado? Yo creo que no. El modelo capitalista, heterocéntrico y patriarcal que quiere comercializar la sexualidad, lo hace igualmente con el Tantra, convirtiéndolo en técnicas estrambóticas y mensajes vacíos. Es muy fácil encontrar en la publicidad de ciertos libros o retiros de Tantra frases como aguanta lo máximo en la camavuelve loca a tu compañerx a través del Tantra y miles de mensajes más que poco tienen que ver con la realidad. No se habla de la parte emocional del Tantra, de la necesidad del autonocimiento para disfrutar de nuestras prácticas sexuales… Y se olvida así la naturaleza del Tantra, que es sencillamente, amor, gozo y meditación. 

Bibliografía

El libro de los secretos. Osho. 

Amor Tántrico. Un viaje hacia el éxtasis sexual y espiritual.

Tantra. Un camino hacia la espiritualidad. Shashi Solluna.

Tantra, el antiguo culto a la Diosa Madre. Sara Farré.

www.tantraenespaña.com

Orgasmo tántrico para mujeres. Diana Richardson

La senda del éxtasis. Margo Anand.

Tantra, espiritualidad y sexo. Osho

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