Email: info@sexpol.net
91.522.2510

Blog

La educación sexual en los países de la Unión Europea

Por Sabina del Río
Máster en Sexología y Género

La educación sexual es muy diferente en los diferentes países del mundo. Sin saber mucho sobre el tema, casi cualquiera podría deducir que hay países en los cuales la educación sexual es inexistente, otros en los que la habrá, pero con objetivos muy básicos y otros en los que esté más avanzada. Al ser un tema que ha tardado en concebirse como tal (la historia no ha dado mucho pie a hablar de la sexualidad, mucho menos a educar en ella), hasta el siglo pasado no comenzó a impartirse. Aunque estas últimas décadas, sobre todo esta última (gracias a internet y su facilidad de acceso a la información), la investigación y divulgación en sexualidad ha aumentado considerablemente, hay muchos países en los cuales la educación sexual es nula. Hay pocos estudios que ahonden en la educación sexual en los diferentes países de todo el Mundo, pero para establecer una comparativa como ejemplo de los diferentes tipos y niveles de educación sexual que existen voy a remitirme a un estudio que lo hace con los países de la Unión Europea.

El estudio

El Departamento por los derechos de la ciudadanía de la Unión Europea (Policy Department of Citizens’ Rights and Constitutional Affairs of the European Union) publicó un estudio en el año 2013 en el cual evaluaba el estado de la Educación Sexual en los 24 estados miembros de la Unión Europea en dos ámbitos: la educación sexual en la escuela y en la planificación familiar. En el estudio también se habla no solo de la situación actual de cada país en materia de educación sexual, sino de toda la trayectoria de esta en el país: cuándo se introdujo, contenidos, por quién es impartida…Y de en qué punto se encontraban los derechos reproductivos y sexuales en el momento en el que se hizo el estudio (2013). Además expone la situación de los embarazos adolescentes y de las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS), especialmente VIH / SIDA, que va muy ligada a la cantidad y calidad de educación sexual que reciben los niños y adolescentes. Si bien es un estudio de hace ya siete años, es de gran utilidad para saber la historia de la educación sexual en cada país, el trato que se le da y las diferencias que hay entre los países de la Unión Europea.

Algo a destacar es que la Unión Europea como tal no está a cargo de imponer un modelo de educación sexual en sus países, ya que la educación sexual está a cargo, en cada país, de los Ministerios de Educación y Salud, las asociaciones de planificación familiar, ONGs, profesores, educadores y familias. Sin embargo, sí que está en manos de la UE analizar la situación y dar consejos y estrategias para mejorarla.

Los datos que da el estudio están divididos por países, sin embargo, hay varios factores de los que se habla en casi todos los apartados y que exponen muy bien las diferencias que hay: la obligatoriedad de la educación sexual, las edades hacia las cuales se dirige y quién la imparte. 

La obligatoriedad de la educación sexual

En el momento en el que se hizo el estudio (2013) la educación sexual era obligatoria en: Alemania, Austria, Bélgica, Dinamarca, Eslovaquia, España, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Hungría, Irlanda, Letonia, Luxemburgo, Países Bajos, Portugal, Polonia, República Checa y Suecia. Esta obligatoriedad, realmente, es relativa, ya que, en muchos de estos países, aunque la asignatura se imparta, los padres pueden decidir si apuntar o no a sus hijos a esta. En Alemania, por ejemplo, los padres pueden hacerlo, pero está penado con multas. En Irlanda, uno de los países donde la educación sexual dentro del sistema educativo está más aceptada, las familias deciden si sus hijos e hijas reciben o no estas clases. 

La metodología usada para impartir las clases

En la mayor parte de los países, como, por ejemplo, Austria, la educación sexual está incluida en el currículum de otras asignaturas. Estas suelen ser biología, filosofía y/o religión. En otros se incluye en los objetivos de cada escuela, como en la región de Valona (Bélgica), donde cada escuela tiene su EVRAS (educación para la vida social, sexual y emocional). En Luxemburgo forma parte de la asignatura de ciudadanía. En Dinamarca está incluida de manera transversal en todas las asignaturas, de manera en la que todos los profesores tienen que responder cualquier pregunta relacionada con la sexualidad que surja en cualquier asignatura. También pueden introducir estos temas para debate o simplemente para explicarlos cuando crean conveniente. Dinamarca fue también pionera en introducir la educación sexual en las aulas (comenzó en 1991) porque no solo la imparten profesionales de la sexología y la salud y profesores, sino que también dan importancia a las charlas e historias de activistas y personas anónimas LGTBIQ, con VIH/ SIDA o relacionadas con la prostitución.

A veces, la educación sexual se concibe como sesiones independientes con un profesional (a veces de la sexología, pero e la mayor parte de los casos suelen ser los orientadores o profesores del propio colegio o instituto).  En algunos casos, a los profesores que van a impartir estas sesiones se les imparten clases sobre cómo hacerlo, pero no es lo común. 

Otro método que se fomenta para la educación sexual en países como Austria, República Checa o Estonia es lo que se llama peer education (algo así como educación entre iguales), en la cual las charlas de educación sexual son impartidas por jóvenes con conocimientos sobre sexualidad que también comparten sus experiencias propias. Estos jóvenes tienen edades similares a las de quienes reciben la charla.

¿A qué edad se recibe la educación sexual?

En la mayor parte de los países la educación sexual comienza en el instituto (12-14 años), pero a veces se introducen ya en educación primaria conceptos relacionados con la higiene, la salud y las relaciones interpersonales. Por ejemplo, en Países Bajos tienen dos programas diferentes de educación sexual: uno para primaria y otro para secundaria. El programa para educación primaria (en Países Bajos, dirigido a alumnado de edades entre los 4 y los 12 años) se llama R&S: Relationships and Sexuality (Relaciones y sexualidad) y el de secundaria se llama LLL: LongLiveLove (Larga vida al amor). 

¿Quién imparte la educación sexual?

Ya se ha mencionado quién imparte la educación sexual en algunos países en los puntos anteriores, pero hay que destacar las diferentes tendencias que hay en los países de la UE. La primera es en la cual quienes imparten la educación sexual son los profesores de las asignaturas en cuyos currículums está incluida. Como dicho previamente, estas asignaturas suelen ser biología, filosofía o religión. De hecho, en Eslovaquia son los curas y las monjas quienes la imparten. Hay una segunda tendencia en la cual es el personal sanitario de la escuela o instituto, normalmente de enfermería, quienes lo imparten de manera específica. En otros casos son profesionales externos, y en Chipre, por ejemplo, los profesores de educación para la salud están educados en materias de sexualidad específicamente, además de programar visitas de otros profesionales y tener actividades organizadas por la Asociación de Planificación Familiar de Chipre (CFPA).

Datos interesantes del estudio

Hay varios datos interesantes que destacar de este estudio.

Uno es que, en Polonia, las clases de educación sexual están segregadas por género y que, por lo tanto, los adolescentes polacos no aprenden casi nada sobre la anatomía y las funciones del género puesto, además de perpetuar los roles de género y negar el debate en clase. De hecho, en la mayor parte de testimonios sobre la educación sexual recibida en Polonia aparecen los estereotipos de género e informaciones falsas sobre la contracepción. 

Los objetivos de la educación sexual en el entorno académico en Bélgica son ‘‘el desarrollo de los roles e identidades de género, aceptación positiva de la sexualidad y el físico propio, la orientación sexual como algo individual, la habilidad de conseguir intimidad con los demás, conseguir una moral en cuanto a la sexualidad y las relaciones y prevenir riesgos como las ITS, embarazos y abusos sexuales’’. Estos, concretamente, son objetivos que faltan en casi todos los programas de educación sexual del resto de la UE, ya que la mayor parte de estos se enfocan a la prevención de embarazos no planificados e ITS y solo consideran las relaciones entre personas del sexo opuesto. 

Casi ningún país incluye en sus objetivos temas relacionados con la prevención de los abusos sexuales, el consentimiento y temas relacionados con el colectivo LGTBIQ como la orientación sexual o la identidad de género. También es cierto que la visibilidad y la información sobre el colectivo ha aumentado mucho estos últimos años, y posiblemente se haya ido incluyendo en el currículum de algunos países desde 2013 hasta ahora.

Otro tema para destacar es que los objetivos específicos para la prevención del abuso sexual infantil solo aparecen en el currículum de educación sexual de Bélgica, República Checa, Hungría y Países Bajos.

Conclusiones del estudio

El estudio concluye exponiendo los cinco indicadores que aparecen cuando una educación sexual es efectiva. Estos indicadores son:

▪ El enfoque comprensivo: la educación sexual se enseña con una perspectiva biológica y emocional. 

▪ La implicación de las familias: tienen el derecho a contribuir para que sus hijos tengan una educación completa en esta materia. 

▪ La educación sexual es impartida en las escuelas e institutos por profesores preparados específicamente para ello.

▪ Asistencia obligatoria a las clases de educación sexual para todo el alumnado. 

▪ Los programas de educación sexual hablan sobre una gran variedad de temas sin tabúes. 

De todos los países de la Unión Europea, solo los siguientes cumplían al menos tres de estos cinco indicadores: Alemania, Bélgica, Dinamarca, Finlandia, Francia, Luxemburgo, Países Bajos y Suecia. Para resumir, el estudio afirma que la educación sexual más efectiva y de mayor calidad son los programas de Benelux (Bélgica, Países Bajos y Luxemburgo) y los Países Nórdicos. También recalca que los sistemas de educación sexual en Letonia, Chipre, Estonia y Eslovaquia están mejorando y que son de mayor calidad que los de España, Irlanda o Reino Unido.

Este estudio es útil para tener una idea generalizada sobre el avance de la educación sexual en los diferentes países, pero también para considerar su efectividad. En mi opinión, los cinco indicadores que proporciona son útiles, pero faltan objetivos concretos muy importantes. Personalmente, añadiría que los programas de educación sexual tienen que diseñarse para ser impartidos o incluidos a lo largo de la vida escolar, no únicamente en el instituto, e incluyendo dos de los objetivos olvidados en la mayoría: las relaciones sexuales por placer (e incluyendo las de entre personas del mismo sexo), y la prevención de los abusos sexuales infantiles, además de ahondar mucho más en temas de diversidad de género y LGTBIQ.

BIBLIOGRAFÍA

‘Policies for Sexuality Education in the European Union’ del Policy Department C (Citizen’s Rights and Constitutional Affairs) del Directorate-General for Internal Policies of the European Union (2013). https://www.europarl.europa.eu/RegData/etudes/note/join/2013/462515/IPOL-FEMM_NT(2013)462515_EN.pdf

“Sexuality Information, Education and Communication – Good practise in sexual and reproductive health and rights for young people”, de The Safe Project, IPPF European Network y WHO Regional Office for Europe and Lund University (2007): http://www.ysafe.net/safe/page14/assets/SAFEsexualityinformationeducationcommunication.pdf

Written by

The author didnt add any Information to his profile yet

Leave a Comment

*